Hay diferentes desórdenes que afectan el corazón y éstos aumentan con los malos hábitos ocasionados por nuestro estilo de vida, entre ellos: poco sueño, mala alimentación y un pobre manejo del estrés, particularmente en las mujeres. Con una vida complicada, sin tiempo para descansar adecuadamente, cocinar saludablemente y ejercitarnos, el riesgo de padecer de fibrilación auricular y como consecuencia sufrir de un derrame cerebral, aumenta cinco veces.
Pero, ¿qué es la fibrilación auricular y qué podemos hacer para evitarla? Durante el mes de mayo se conmemora la Concientización sobre el Accidente Cerebrovascular, mejor conocido en Puerto Rico como derrame cerebral, una de las principales causas de muerte y discapacidad en los adultos.
De acuerdo con la Dra. Karen Rodríguez Maldonado, quien además de cardióloga es madre, esposa, hija y “multitasker” como tantas otras mujeres, la fibrilación auricular es un desorden eléctrico del corazón clasificado como una arritmia, lo que significa que el corazón se sale de ritmo. Este tipo de arritmia predispone a que se formen coágulos dentro de las paredes del corazón, con la posibilidad de que viajen a cualquier parte del cuerpo, incluyendo hacia el cerebro, ocasionando lo que comúnmente se conoce como un derrame cerebral.
La Dra. Rodríguez explicó que entre los riesgos más comunes de padecer fibrilación auricular está la edad, ya que con cada década de vida, el riesgo aumenta, particularmente después de que la persona sobrepasa los 65 años. Otros factores de riesgo son: la obesidad, la poca actividad física, el tener apnea del sueño, tener diabetes y padecer de alta presión. “Si la persona padece de alta presión, es importante que la meta sea mantenerla controlada con los medicamentos para lograr que esté por debajo de 130/80”, dijo la cardióloga, al explicar que la presión alta y la apnea del sueño son factores muy importantes que a menudo si el paciente se siente bien, no toma acción. Igual pasa con la diabetes debido a que a veces hay una resistencia del paciente al tratamiento “pero si se controla a tiempo podemos evitar la fibrilación y otras enfermedades”, recalcó la Dra. Rodríguez.
Los pacientes con fibrilación auricular pueden manifestar síntomas como palpitaciones, falta de aire, dolor en el pecho o pérdida de conocimiento. Sin embargo, hay un grupo de pacientes que no presentan síntomas, por lo cual es importante el que mantengan sus condiciones de salud pre-existentes controladas para evitarla.
De acuerdo con la Dra. Rodríguez, el tratamiento médico va dirigido a disminuir el pulso y las palpitaciones del corazón, al que se le añade el anticoagulante, que reduce el riesgo de que se formen coágulos que puedan ocasionar un derrame, una de las complicaciones de la arritmia.
Es importante la consistencia al momento de tomar los medicamentos, así como acudir a las citas de seguimiento. Esto, para asegurar que el ritmo del corazón esté en control y asegurarse que el anticoagulante está haciendo su efecto. “Los anticoagulantes son parte importante del tratamiento porque si el paciente no se los toma adecuadamente, la probabilidad de sufrir un accidente cerebrovascular aumenta un cinco por ciento adicional”, aseguró la cardióloga.
Los cambios en el estilo de vida, particularmente en las mujeres jóvenes, pueden ayudar a prevenir condiciones médicas crónicas en el futuro, y que a su vez puedan causar fibrilación auricular. “El tener un manejo del estrés adecuado y el fomentar la actividad física, nos ayuda a controlar los factores de riesgo como la hipertensión y la obesidad, evitando así la fibrilación auricular y un posible derrame cerebral”, concluyó la cardióloga.

