Vivimos tiempos complicados en donde apenas nos queda tiempo para comer y mucho menos para cocinar por lo que nos vemos obligados a comer fuera del hogar a menudo. El cenar, almorzar y para muchos, hasta el desayunar “on the go” implica ingerir calorías adicionales que provienen de muchos alimentos procesados, fritos y con azúcar en exceso. Pero, ¿qué podemos hacer para alinear un estilo de vida más saludable con la falta de tiempo?
Algunas recomendaciones que nos ofrecen los expertos en nutrición son mucho más sencillas y están disponibles en la mayoría de los establecimientos, restaurantes y cafeterías. Debido a que cada vez más personas están conscientes de la importancia de una alimentación saludable, los negocios de comidas preparadas y restaurantes, incluyendo los llamados establecimientos de comida rápida, han incorporado en sus ofrecimientos platos veganos, alternativas bajas en azúcar y en grasa, la opción de cambiar refrescos por botellas de agua o hasta vasos de agua filtrada sin costo adicional, opciones libres de gluten y productos elaborados sin aditivos alimentarios ni preservantes. De acuerdo a datos ofrecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) se conocen como aditivos alimentarios aquellas “sustancias que se agregan a los alimentos para mantener o mejorar la seguridad, frescura, sabor, textura o apariencia de los alimentos”. Estos preservantes, aprobados por la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos) pueden ser sintéticos o provienen de plantas, animales o minerales; y se encuentran entre los ingredientes de alimentos horneados, enlatados, procesados y hasta en los lácteos. Por lo que una regla de oro puede ser escoger alimentos que no contengan estos llamados aditivos alimentarios siempre que se pueda y mejor aún evitar que los niños y jóvenes los consuman.
A continuación les ofrecemos varios consejos sencillos y fáciles de implementar a la hora de escoger los alimentos que consumimos fuera del hogar para armonizar la falta de tiempo con una mejor alimentación.
– Escoja comprar sus alimentos en establecimientos y restaurantes en donde ofrezcan una mayor variedad de opciones para poder escoger mejor qué comer.
– Apoye establecimientos que incluyan el valor nutricional y calórico de los alimentos en su menú (o que pueda acceder fácilmente) para poder hacer una mejor selección.
– Siempre que sea posible, escoja la porción más pequeña disponible que a menudo puede ser la porción de niño.
– Escoja tomar agua en sustitución de jugos azucarados o refrescos.
– Evite los combos agrandados y aquellos que incluyan postre.
– Incluya alimentos frescos y ensaladas como parte de su dieta regular.
– Elimine los alimentos fritos y busque opciones horneadas, al grill, asadas o acompañantes como ensaladas y ensalada de frutas.
– Apoye comercios que fomenten productos libre de aditivos y sustancias para lograr un mejor sabor.
No es necesario cambiar nuestro estilo de vida para poder tener una alimentación saludable como parte de nuestra rutina diaria. Lo que sí es importante es el tener la voluntad de tomar mejores decisiones y de esta forma obtener beneficios a corto y a largo plazo en nuestra salud en general. Para más información, no dude en consultar con su nutricionista para ayudarle a desarrollar planes alimentarios específicos para lograr sus metas. En Fidelity te Cuida…nos preocupamos por tu salud…siempre.
