¿Qué es la fibrilación auricular y cómo nos afecta? Durante el mes de mayo se conmemora la Concientización sobre el Accidente Cerebrovascular, mejor conocido en Puerto Rico como derrame cerebral, una de las principales causas de muerte y discapacidad en los adultos. Se estima que para el 2030, 12.1 millones de personas padecerán de fibrilación auricular en los Estados Unidos.
De acuerdo con el cardiólogo, el Dr. Migdoel Cruz, la fibrilación auricular es un desorden eléctrico del corazón clasificado como una arritmia, lo que significa que el ritmo del corazón se torna irregular. Este tipo de arritmia predispone a que se formen coágulos dentro de las paredes del corazón que pueden entonces viajar a cualquier parte del cuerpo y puedan ocasionar un derrame cerebral. “Una vez diagnosticada la condición de fibrilación auricular, el riesgo de que la persona sufra un accidente cerebrovascular aumenta cinco veces”, explicó el Dr. Cruz.
Cualquier persona puede padecer de fibrilación auricular, pero los pacientes que están en mayor riesgo son aquellos que presentan obesidad, diabetes, hipertensión, asma, y problemas metabólicos como la tiroides y la apnea del sueño. El cardiólogo añadió que entre los síntomas más comunes, estos pacientes pueden manifestar palpitaciones, falta de aire, dolor en el pecho o pérdida de conocimiento. Sin embargo, también hay pacientes que no presentan síntomas. “Por eso es sumamente importante que las personas con condiciones pre-existentes como la apnea del sueño y la hipertensión, utilicen los medicamentos recetados para mantenerlas bajo control”, dijo el Dr. Cruz. Esto debido a que los pacientes con condiciones que no presentan dolor o molestias excesivas tienden a pensar que no hay peligro o correlación y es todo lo contrario, según el especialista.
El Dr. Cruz enfatizó que una vez diagnosticada la fibrilación auricular, el paciente debe modificar su estilo de vida. “Hacer ejercicio ayuda a controlar los factores de riesgo como la hipertensión y la obesidad. En el caso de diabetes y apnea del sueño, hay que tratarlas y mantenerlas en control utilizando los medicamentos recetados por su médico”, añadió. Todos estamos a riesgo por igual, pero el estrés y la ansiedad son otros factores de riesgo que se deben controlar para evitar accidentes cerebrovasculares.
Aunque la fibrilación auricular puede ocurrir en cualquier momento, a mayor edad aumenta el riesgo de sufrir la enfermedad. Es por esto que el Dr. Cruz recomienda modificar los patrones de riesgo y el estilo de vida del paciente, en particular reduciendo el estrés y la ansiedad, que son las presentaciones más frecuentes en dichos pacientes, así como bajar de peso, controlar la apnea del sueño y mantener la diabetes y la hipertensión bajo control tomando los medicamentos adecuadamente.
En cuanto al tratamiento para controlar la fibrilación auricular, el cardiólogo explicó que el mismo va dirigido a disminuir el pulso y las palpitaciones del corazón. A este tratamiento se le añade el anticoagulante, que disminuye el riesgo de que se formen coágulos que ocasionen un derrame, una de las complicaciones de la arritmia.
Es importante la consistencia al momento de tomar los medicamentos, así como acudir a las citas de seguimiento. Esto, para asegurar que el ritmo del corazón esté en control y asegurarse que el anticoagulante está haciendo su efecto.
El Dr. Cruz añadió que se trata de un trabajo en equipo, “nosotros recetamos, pero queda de cada paciente ayudar a evitar un accidente cerebrovascular, cumpliendo con el tratamiento recomendado y siguiendo las indicaciones del profesional de la salud”, concluyó.

