
Los últimos días del verano tienen un sabor especial. Es un tiempo que pasa volando pero por eso mismo es ideal para crear recuerdos antes de que las rutinas escolares y laborales vuelvan a marcar el ritmo. Aprovechar esta etapa no requiere grandes viajes ni presupuestos elevados, sino algo mucho más valioso: intención, creatividad y tiempo compartido.
Una excelente forma de exprimir lo mejor del verano es a través de actividades sencillas que se puedan hacer en casa o en espacios públicos. Por ejemplo, transformar el patio, la terraza o incluso la sala en un “movie night” puede convertirse en un evento mágico para los niños. Solo se necesita una sábana blanca, un proyector o una computadora, cojines, sillas plegables y claro, que no falte el popcorn. Deja que los niños escojan la película y pídeles que preparen las taquillas de entrada hechas a mano, algo que fomenta su imaginación y los incluye en el proceso. Puedes hasta decirle que inviten a vecinos, amigos o hasta a los abuelos a su noche de cine!
Otra opción para pasar un día inolvidable es organizar un picnic en un parque cercano, en una piscina, en la playa o hasta en el patio. No hace falta un menú elaborado así que piensa en que no falten los sandwichitos de mezcla, algo salado, una ensalada de frutas, jugos y agua bastan, justo lo necesario para convertir la actividad en una aventura. Puedes llevar juegos de mesa como el Monopolio, el Parchese, las damas y hasta enseñarlos a jugar cartas. También pueden llevar una cuica, jugar al esconder y llevar crayolas y libros de pintar. Otra opción es planificar una caminata en la playa al atardecer o una visita a un río o charca también son oportunidades perfectas para estar juntos sin gastar nada.
Para días de lluvia o de mucho calor, las actividades dentro del hogar pueden convertirse en “días de campamento con mamá”. Dediquen una tarde de arte a crear obras con materiales reciclados: rollos de papel de baño, cajas de cereal vacías, retazos de tela, tapas de botellas, que no solo los entretiene, sino que les enseña el valor de reciclar y reutilizar. Pueden crear marionetas, inventar un teatro con una caja grande o montar una “galería de arte” familiar en la pared. Otra idea es hacer un “escape room” o búsqueda del tesoro temática dentro de la casa, escondiendo pistas que los lleven a un pequeño premio.
También, antes de que se termine el verano una actividad ideal es invitar a los niños a crear un diario del verano con dibujos, fotos, hojas secas y frases que resuman todo lo que hicieron. Este diario puede ser en una libreta que haya sobrado y que pueden decorar o con hojas de papel que luego pueden grapar. Pueden después invitar al resto de la familia a una noche juntos para mirar fotos los diarios en voz alta entre todos. Sin duda un final feliz y el mejor cierre para este verano en familia sin tener que salirse del presupuesto.
